Entre Viñetas Los personajes de Adolfo Samper Ernesto Franco y Copetín La historia en historieta Los monos Comics y caricatura Idiosincrasia Otras miradas Sobre este especial

El editor y guionista, Pablo Guerra se dio a la tarea de investigar sobre lo que existe del cómic colombiano en los archivos de prensa de la Biblioteca Nacional. Los descubrimientos se podrán conocer a partir de este 12 de septiembre, en un especial web, que busca esclarecer la  borrosa historia bibliográfica y documental del cómic nacional. La investigación fue realizada como abrebocas del Festival Entreviñetas.

Mojicón, el primer personaje recurrente de la historieta nacional y Copetín, el niño que vivía en las calles del centro de Bogotá y considerado como el personaje de las tiras cómicas más recordado en Colombia en el siglo XX, hacen parte del especial web sobre las historietas publicadas en diferentes medios escritos de nuestro país en los últimos 90 años.

Esta investigación adelantada por el editor y guionista Pablo Guerra con el apoyo de la Biblioteca Nacional de Colombia y el Museo Virtual de la Historieta estará al aire a partir de hoy 12 de septiembre, en un especial web que será abrebocas del V Festival Internacional de Cómics Entreviñetas, cuya sede será la Biblioteca Nacional y se llevará a cabo el 18 y 19 de septiembre.

Según Pablo Guerra, “la investigación sobre la historieta nacional, es escasa y, por lo general, producto de iniciativas individuales impulsadas por el ánimo personal de unos pocos lectores juiciosos. Hasta hoy, el fondo de la Biblioteca Nacional no había sido explorado en busca de la huidiza historia del cómic nacional, específicamente del publicado en prensa”, señala Guerra, quien aspira que con esta investigación, los lectores puedan conocer el trabajo de algunos de los principales historietistas colombianos.

Este recorrido virtual por las viñetas publicadas en prensa durante los últimos 90 años, inicia  con Adolfo Samper, primer historietista colombiano, quien trabajó en medios impresos entre 1921 y 1965 como caricaturista político y dibujante. Desde el comienzo de su carrera produjo historietas cortas humorísticas sobre temas cotidianos en revistas como Cromos, Buen Humor y Mundo al Día. En 1924 empezó a publicar Mojicón, el primer personaje recurrente de la historieta nacional, en la contraportada de Mundo al Día.

El especial también destaca el trabajo de Ernesto Franco, historietista y dibujante colombiano, padre del personaje de historieta más reconocido y recordado en el país durante el siglo XX, Copetín. Cargado de un humor negro, Franco abordaba  a través de este niño bogotano, temás como la desigualdad, la dureza y la inseguridad de la ciudad, de una manera diferente a la que reportaban las noticias.

La historia en historieta, es otra sección del Especial, donde Pablo Guerra, destaca el recurso de utilizar la historieta para popularizar la biografía de personajes relevantes de la historia nacional o para escenificar periodos de ella: Algunos ejemplos son: La vida del general Santander (1940)  de Lisandro Serrano y La vida de Olaya Herrera (1945) de Augusto Quevedo.

No podía faltar en este Especial sobre la historieta colombiana en prensa, la separata dominical Los Monos, considerada la publicación más importante de historietas colombianas en los años ochenta. Por sus páginas pasó un buen número de autores que encontraron un espacio para llevar sus creaciones al público masivo.

Capítulo aparte del especial meceré el tema de Cómics y caricatura, en el que se destaca el aporte de figuras como Pepón, creador de la revista Mini-monos de 1973 o  Antonio Caballero y la aparición de los llamados personajes caricatográficos como la Negra Nieves de Consuelo Lago, Aleida de Vladdo, Don Roque de Al Donado y Tatia de De la Torre, entre muchos otros.

El especial concluye con la sección denominada Otras Miradas, en la que se reseñan casos de series que buscaban experimentar con las formas de la historieta o pretendían iniciar o aportar a discusiones o coyunturas políticas y sociales como los temas medioambientales o el conflicto armado.

Beneficios Ley del Libro:

Es de resaltar que hace dos años, la Ley del Libro incluyó a los cómics en sus beneficios y lo hizo gracias a una serie de iniciativas grupales lideradas por artistas, gestores, críticos y editores, lo cual se convierte en un gran impulso  para abrirle un espacio a este arte en nuestro país, unido al surgimiento de interesantes talentos y a iniciativas como el festival Entreviñetas que, junto a otros eventos, lucha por visibilizar la actualidad del cómic y la novela gráfica en el mundo.